Conectate
To Top

¿Cómo lograr una buena comunicación con tus hijos?

La Comunicación es la base de una buena relación.

*Este tema viene ligado al artículo anterior ¿Qué hago para que mi hijo se sienta seguro de sí mismo?

Si no hay una buena comunicación, no habrá una buena relación con tu hijo(a). Sin embargo, para hablar de buena comunicación hacia con los hijos, lo primero que debemos tener es una buena comunicación de pareja, es decir, que el cónyuge es primero y de ahí parte todo en la familia.

8 elementos para una buena comunicación:

  1. ¡Escucha!. Pon atención cuando te esté hablando, velo a los ojos, bájate a su altura.
  2. Ten empatía con sus sentimientos. Ponte en sus zapatos, trata de entenderlo.
  3. Dialoga. Que no sea un monólogo, evita los sermones.
  4. Interésate por sus cosas. Platícale de las tuyas. Cuando platicamos de nuestros miedos, preocupaciones, alegrías, abrimos nuestro corazón. Lo que hace que el otro también se anime a abrir el suyo. Ej. Cuando yo tenía 8 años mi amigo Jaime me dejó de hablar…me sentí muy triste y confundido…).
  5. Cuando des órdenes, éstas deben de ser claras, cortas y concisas.
  6. Habla siempre en la realidad, dile siempre la verdad.
  7. Reconoce tus errores y pídele perdón cuando sea necesario.
  8. No uses bloqueadores de comunicación. Más adelante viene una explicación más amplia de este punto.

¿Cómo “escuchar” activamente los sentimientos de tus hijos?

Cuando estoy triste, lo que más ayuda es sentirme aceptado tal y como soy.

1) Aceptar a un niño en un momento difícil es:

  • Respetar lo que vive emocionalmente. Esto crea confianza y un clima de aceptación.
  • Ayudarle a conocerse, reflexionando sobre lo que está sintiendo.
  • Guiarlo y animarlo a encontrar él mismo la solución a su problema.

2) Manifiesta aceptación:

  1. Un silencio respetuoso que demuestre mucha atención.
  2. Frases de apertura como: “Tengo tiempo para escucharte”, “¿Quieres decir algo más?”, “Veo que algo no anda bien”.
    Ojo: Invitar a hablar no quiere decir cuestionar, obligar o forzar a hacerlo.
  3. Ir acompañando con breves palabras como: “ah, sí…”, “sí”, “es cierto…”, etc…
  4. Repetir lo que el niño acaba de expresar. Reformular con tus propias palabras, lo esencial del mensaje. Esto le garantiza que lo estás escuchando.
  5. Reflejar la emoción que vive el niño en el momento de expresarse. El tono de voz, los gestos, la actitud corporal, etc., hablan más que las palabras.

Más importante que las palabras es la “Actitud de Empatía”

Empatía quiere decir que me pongo en sus zapatos para tratar de ver las cosas como él o ella las ve, y de esta manera tratar de entender cómo se siente.

¿Cómo “aceptar” los sentimientos de tus hijos?

Los sentimientos no son malos, son algo natural que debemos conocer y controlar. Lo malo puede ser nuestra reacción cuando no los controlamos. Para conocerse mejor, es importante aceptarlos y llamarlos por su nombre.

  • Escuchar con empatía para ayudar a llegar a una conclusión o solución.
  • Controlar los impulsos nos ayudará a educar la voluntad.
  • Apoyo y amor incondicional de los padres.

Enséñale a tus hijos a conocerse preguntándoles en diferentes situaciones: ¿Qué sientes? ¿estás enojado? ¿por qué?. ¿Estás contento? ¿por qué?.

Es muy bueno llamar a los sentimientos por su nombre, tristeza, alegría, coraje, enojo….

Éste ejercicio también es estupendo para que los adultos nos conozcamos mejor. Practícalo por lo menos una vez al día, te ayudará a tener más dominio de ti mismo, pues sabrás cómo te sientes, por qué te sientes así y una vez identificado el sentimiento, podrás pensar con más claridad en la solución.

¿Cuáles son los bloqueadores de la comunicación con nuestros hijos o con nuestra pareja?

Cuando respondemos antes de terminar de escuchar y decimos cosas como estas, no invitamos a la otra persona a seguir contándonos sus sentimientos.

  1. Negación. “No es para tanto, mira no es para ponerse así”. Es una tontería enojarse por eso. Has de estar cansada y por eso le estas dando demasiada importancia. ¡Ándale échate una sonrisita! ¡Quita esa cara!…Te ves tan bien cuando sonríes.
  2. Respuesta filosófica. Pues así es la vida, ¿qué esperabas? Nadie es perfecto en este mundo y las cosas no siempre resultan como uno quisiera. Hay que aprender a tomar las cosas como vienen.
  3. Dar soluciones. ¿Sabes qué deberías de hacer? Mañana tempranito vas a la oficina de tu jefe y le dices: mira, me equivoqué y te vas a tu oficina, sacas tus hojas y haces el trabajo que te faltó. Ponte más listo para que no te vuelva a pasar.
  4. Lástima y compasión. ¡Pobrecito! ¡Tú no tienes la culpa!

¿Qué respuesta hay que utilizar?

  • Respuesta empática. Trata de sintonizar con los sentimientos del otro. Oye, ha de haber sido una experiencia difícil; que te griten enfrente de tus compañeros, especialmente después de un día con tantas presiones, no ha de haber sido fácil.

La respuesta empática es la que debemos usar siempre. Es la que nos va a hacer sentir aceptados, por lo que nos va a ayudar a identificar el problema y a darle una solución. Esta clase de respuestas, son las que dan seguridad, pues ayudan a sentir aceptación.

Y finalmente, para lograr educar hijos felices y equilibrados, tenemos que aprender a disciplinarlos y ponerles límites con amor. ¿Cómo disciplinar y establecer límites con amor? (Continúa leyendo sobre este tema, dando clic en el enlace anterior).

Si te ha sido de utilidad, comparte este contenido con tus amistades.

Autor invitado:
Gloria Barroso

More in EDUCACIÓN