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De la “bodeguita de marketing” al nuevo lactario… ¡4 años después!

El índice de lactancia exclusiva durante los primeros seis meses de vida de los bebés se duplicó en México en los últimos tres años, según datos de la Encuesta Nacional de Niños, Niñas y Mujeres (ENIM) 2015. Esto es un logro inmenso, sin duda. Pero según la Doctora Mariana Colmenares Castaño, Pediatra Consultora Certificada en Lactancia Materna IBCLC, y gran promotora de la lactancia en México, en nuestro país, de cada diez mujeres que lactan, solo una consigue continuar con la lactancia al volver al trabajo. ¡Es un porcentaje bajísimo!

En total yo lacté a mis hijos durante 39 meses, y hubiera querido que fueran muchos más. Solamente con el segundo tuve que lidiar con los malabares de sacarme leche en la oficina, ya que con mi primera hija no tuve que vivir estas aventuras.

¿A qué se debe esto?

Muchas mamás piensan que no serán apoyadas por su empresa, y no están equivocadas. En general, la cultura de la lactancia está, para ponernos a tono, en pañales. Y eso es fuera del trabajo, como cuando te ven feo por que estás dando pecho a tu bebé en público. Ya en el ámbito laboral, es todavía más difícil luchar contra corriente. Muchas terminan dándose por vencidas por que no tienen el apoyo de sus jefes, ni de recursos humanos y, de verdad, puede ser un proceso muy desgastante.

Hace un par de semanas fui a comer con la editora de un renombrado medio en México. Me contó que ella se sacaba la leche en el baño “por que no había dónde más hacerlo”. Me dio tristeza, coraje y frustración pensar en que ella, como muchas mamás, tienen que hacer esto en condiciones por demás insalubres. Y ese “oro líquido”, como se le llama a la leche recién extraída coloquialmente en el mundo de la lactancia, no se puede desperdiciar.

Son muy pocos los empleadores que tienen instalaciones adecuadas para que las mamás lactantes puedan continuar con su periodo extendido de lactancia materna.

Mi aventura personal

Cuando regresé a trabajar después de 14 semanas de idilio con mi segundo bebé, yo me había documentado, había estudiado, me había preparado… pero nada se compara con el shock de volver al trabajo y enfrentarte a la realidad. Siempre andaba corriendo para todos lados, y mi jefe y mi equipo de trabajo sabían de mis ausencias y mis visitas a la “bodeguita de marketing”. Éste era mi recinto sagrado para extraerme la leche: un cuarto de 2×2 mts., lleno de triques, polvo, banners, give-aways, vamos, había hasta tokens (de esas cosas que se usan para hacer transacciones bancarias), pero que era, por mucho, mejor que sacarme la leche en el baño. ¿Tú tomarías una bebida o comerías un platillo preparado en el baño público de tu oficina? No creo, ¿verdad? ¡Pues los bebés tampoco!

El caso es que, religiosamente, yo me escondía allí dos veces al día, previo cierre de puerta con seguro por dentro y silla atorada bajo la manija como en película de acción o de terror. Por fuera colgaba un letrero que había hecho, en letras grandes y MUY rojas, que decía: “No abrir, no molestar”.

Después de unas semanas ya era yo un hacha en estas andanzas, aprovechaba para chatear, revisar mi Facebook y hasta hablar por teléfono con mis hermanas o mi mamá, sin manos libres.

Hoy, con mucho orgullo, les cuento que mi compañía POR FIN acondicionó un espacio específico para este fin. Es pequeño y aún nadie lo usa – no hay mamás lactando en este momento – pero ya existe para cuando llegue esa mamá, aterrorizada por este gran cambio, triste, deprimida y además sintiéndose culpable. ¿Qué mejor que brindarle un espacio para hacer lo mejor para su bebé?

lactario empresas

Quiero pensar que tanto molesté con esto, aún después de 4 años de no estar lactando, que por fin se dieron cuenta de lo importante que es este tema. Sé que yo puse un granito de arena.

¿Por qué le conviene a las empresas apoyar con lactarios?

– Por que mejora la salud, tanto del bebé como de la mamá: Sí los bebés se enferman menos, la mamá no tiene que faltar por enfermedad. La ecuación es simple: menos ausentismo = mejores resultados.

– Por que las mamás en este proceso somos más comprometidas, eficientes y rápidas, por que tenemos que hacer que el tiempo nos rinda al máximo, tanto en la oficina como en la casa.

– Por que todo el mundo quiere trabajar en una empresa denominada Great Place To Work, ¿o no? Bueno, empresa, crea un lactario y te aseguro que la calificación en la siguiente encuesta de satisfacción subirá varios puntos. Te conviene.

– Es lo correcto, los empleadores deben apoyar en todo momento a sus empleadas, con las instalaciones adecuadas y un ambiente de trabajo que fomente la salud.

– A fin de cuentas, es lo que te corresponde legalmente. El artículo 170 de la Ley Federal del Trabajo afirma que tu derecho como madre trabajadora es el siguiente:
“IV. En el período de lactancia tendrán dos reposos extraordinarios por día, de media hora cada uno, para alimentar a sus hijos, en lugar adecuado e higiénico que designe la empresa”. ES TU DERECHO. Puedes negociar entrar una hora después o salir una hora antes, respetando tu horario de comida.

Ojalá que pronto más empresas se unan y apoyen a sus empleadas; lo único que esto puede traer, para todas las partes involucradas, son muchos beneficios.

Si estás interesada en presentar un proyecto de lactario en tu empresa, busca apoyo de PALMA, Proyecto de Apoyo a la Lactancia Materna. Ellos tienen todo un programa de la A a la Z para crear un lactario, e incluye hasta pláticas para empleadas y sus familiares. La familia también es importantísima en este proceso, y de eso hablaré en otro artículo.

Y por cierto: ¡¡¡sí se puede!!!

Déjame tus comentarios… ¿En tu empresa, existe un lactario?

Tal vez te gustaría leer ¿Estás lactando y vas a volver al trabajo? Aquí algunos consejos para lograrlo o también, Caldito de pollo para la culpa – Mamis que trabajan. Si quieres recibir más contenido valioso suscríbete al blog.

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