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Nutrición infantil ¡Enséñales a comer bien!

La comida rápida no es la mejor opción.

No se trata de ser drásticos, sino de inculcar a los niños buenos hábitos alimenticios desde muy pequeños. La comida rápida no está descartada, pero es necesario controlar las veces que nuestros hijos comen este tipo de alimentos. Es importante enseñarles a comer sano, algo que a veces no es tan fácil en la sociedad mexicana.

Enséñales a comer bien

“Por mucho que lo intente no logro quitarle el azúcar de la dieta. A los dos años mi hijo ya es una presa fácil de la comida basura, solo quiere chocolate y papitas fritas, y ya no quiere comer otra cosa”, así se expresan algunas madres y a veces me escucho diciendo esto a mí misma.

Los expertos enfatizan que cuando se trata de nutrición infantil lo que cuenta es la diversidad y el ejemplo. “Si tú llevas una dieta alta en grasas, azúcar y comida rápida es probable que tus hijos hagan lo mismo. Si las costumbres de comida que se adquieren en la niñez son nocivas, van a determinar que el niño sea obeso, que tenga caries o problemas del corazón”, afirma Claudia González, dietista registrada y portavoz de la Asociación Americana de Dietética.

Más gordos que nunca

De acuerdo con el Centro de Control de Enfermedades (CDC), en una muestra poblacional entre cinco y diecisiete años de edad, casi el 60% de los niños con sobrepeso presentaron al menos un factor de riesgo de desarrollar una enfermedad cardíaca, resultado de los malos hábitos alimenticios. Y para muestra un botón, mira este vídeo.

La salud de tus hijos depende de ti

Los padres debemos acostumbrar a nuestros pequeños a comer verduras, frutas, proteínas e hidratos de carbono. El azúcar y los alimentos altos en grasa hay que controlarlos. Si un niño ingiere demasiada azúcar está dejando de recibir otros nutrientes que necesita, porque se sacia y no quiere otros alimentos. Además está el peligro de las caries.

Las visitas a un restaurante de comida rápida no deben ser la regla de cada semana ni el premio para el niño que se comporta bien. Cuando no haya más remedio que ir, tú elije lo que comerá tu hijo. Pide papitas pequeñas, un sándwich de pollo a la plancha y sin mayonesa, leche o jugo en lugar de un refresco. Además, debes enseñarle a comer lechuga y jitomate. Pide ensalada o papas asadas si existe esa opción.

Si tu hijo come a menudo alimentos altos en azúcar, grasa y sal, su lengua se acostumbra a ello y por eso rechaza alimentos más nutritivos y sanos. La salud de tu hijo en el futuro depende de las costumbres que tú misma le hagas adquirir.

Hagamos consciencia de algo tan importante ¡comparte este artículo!

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