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¿Qué hacer con la ropa que los niños ya no usan?

Te contamos cómo darle una segunda oportunidad que te hará ganar como nunca pensaste.

La ropa infantil y su corto periodo de uso

Si les cuento que cuando nacieron mis hijos en un mes mucha de su ropita ya no les quedaba… que me regalaron tantas cosas hermosas en los baby showers que ni siquiera estrenaron porque crecieron como si los hubiera alimentado con levadura, que encontré ropa en cajones metida hasta el fondo, que nunca vi y cuando saqué ya era demasiado pequeña para ponérselas, que cuando eran más grandecitos compré prendas a meses sin interés que seguía pagando y que los chiquillos habían dejado hacía no sé cuanto, o que compré cosas para “el gran evento familiar” que los niños usaron sólo una vez y jamás hubo otra ocasión para ponérselas; seguro que les sonará muy familiar.

Claro, porque este es el día a día de toda mamá. Tenemos un arsenal enorme de ropa metida en los clósets que no se acaba, que no vemos o que usan lamentablemente 3 o 4 veces.

Y seamos honestas, nos encanta comprar ropita para nuestros niños porque nos llena de ilusión ver cómo lucirán con ella; y por si fuera poco, hasta nos enamoramos de ésta por todos los recuerdos lindos que nos trae de cada etapa de su crecimiento; lo cual después se convierte en un problema porque nos cuesta muchísimo deshacernos de la ropa, debido a nuestra cursilería maternal (que no niego en mí), que nos trauma al grado de sentir que si regalamos la ropa, casi estamos regalando al hijo mismo.

Una nueva forma de ver las cosas

Sin embargo, llega el momento en que debemos armarnos de valor y tiempo y sacarla del clóset para regalar o donar. Pero ¿alguna vez pensaron que podían venderla y recuperar algo de la inversión que hicieron? o también, que ¿podían comprar “reestrenables” para sus niños de excelentes marcas e impecable estado, pero a precios realmente accesibles? Pues esto ya es una realidad en México, tal y como sucede comúnmente en Estados Unidos y varios países de Europa.

Todo viene de la idea de reciclar, reusar y ahorrar, una verdadera maravilla en un solo lugar.

Por ejemplo, Six Degrees es una tienda en línea que abrió a principios de año en México, donde padres como cualquiera de nosotros pueden vender la ropa que sus niños de entre cero y 6 años usaron poquísimo tiempo y está impecable.

Estoy segura que en este momento pensaron cosas como: “Sí, tal como el abriguito hermoso de Regi que usó dos veces y regalé”o “De haber sabido esto antes, no hubiera regalado las 5 bolsas de ropa que Emi dejó como nueva”… Exacto, a esas prendas me refiero y de las cuales pueden obtener ganancias de entre 20 y 60% ¿no suena mal, verdad?

ropa niño

Foto: Six Degrees

ropa niño

Foto: Six Degrees

Otro de los encantos de esta tienda es que vende esas prendas a precios entre 60 y 80% más baratas que en la tienda original, se pueden encontrar desde playeras de la marca Carter´s que están como nuevas por sólo $45 pesos mexicanos, hasta una chamarrita clásica de Burberry por poco más de mil pesos, cosa que realmente es una ganga tomando en cuenta que su precio original es de más de tres mil.

En el caso de Six Degrees tiene su lado altruista, porque también donan ropa a niños en condiciones de pobreza, algo súper loable.

ropa niño

Foto: Six Degrees

ropa niño

Foto: Six Degrees

A este concepto le llamaría yo “ecología práctica para papás”, porque ustedes saben bien que una vez que nos convertimos en padres, nuestra casa se vuelve un “museo” de artículos infantiles, que invaden desde la cocina hasta la bodega, y que después no sabemos ni donde meter. La próxima vez que hagan limpieza profunda o tengan unas bolsas de ropa estorbando en casa, dizque porque las van a donar y sólo pasan de una esquina a otra o de la sala a la cajuela y, por desidia o falta de tiempo no terminan de regalar, mejor piensen en esta tienda que llega directo a su casa y recoge las bolsas con sólo mandar un e-mail.

¡Ahorro seguro!

Y obviamente, si quieren ahorrarse muchísimo en ropita para sus niños, que con seguridad usarán dos o tres veces, también piensen en esta opción, de verdad verán que por menos de mil pesos pueden comprar el doble o triple de prendas que comprarían en cualquier boutique o tienda departamental.

Por último, considero que darle una segunda oportunidad a la ropa infantil es un acto de amor futuro hacia nuestros hijos, porque para fabricarla se utilizan cantidades inimaginables de recursos naturales que, indudablemente ellos necesitarán en los próximos años y porque la ropa usada representa toneladas de basura difícil de reciclar.

Ustedes qué piensan, ¿le darían otro chance a la ropa divina que compraron con tanto amor para sus peques?

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