Conectate
To Top

¿Gritas, regañas o castigas? La Disciplina Positiva es más efectiva.

¿Te la pasas todo el día gritando, regañando y castigando con tal que tus hijos te obedezcan y hagan lo que tienen que hacer para su “propio bien”? Entonces es momento de ¡alerta roja!

Al final del día igual te quedas con una sensación de insatisfacción.

  • Primero porque lo que haces no da resultado. A tus hijos (sean de la edad que sean), les entra por un oído y le sale por el otro tus órdenes de gendarme mal pagado.
  • En segundo lugar, porque mientras más usas ese método tus hijos se van volviendo inmunes a tus gritos y por ende a tu autoridad.
  • Y en tercer lugar, porque que algo se rompe en el corazón de ambos. Al final de cuentas ese estilo de educación termina hiriendo y desgastando la relación entre padres e hijos.

¿A qué persona le gusta ser motivada por medio de gritos, regaños y castigos?

Entonces vamos a ver por qué la Disciplina Positiva es una excelente alternativa para la educación familiar.

Primero que nada ¿Qué es la Disciplina Positiva?

Disciplinar significa “enseñar”. La enseñanza se basa en fijar las metas para aprender y encontrar las soluciones que funcionan de verdad. Por lo tanto, la Disciplina Positiva es una aproximación a la enseñanza para ayudarlos a tener éxito, sin violencia y respetando al niño.

La disciplina positiva se basa en los estudios y aportaciones de Alfred Adler y Rudolf Dreikurs. Estudiosos de la conducta humana y desarrolladores de la psicología individual para mejorar las relaciones interpersonales del individuo, de la familia y de la sociedad.

Disciplinar de manera positiva conlleva una serie de principios:

  1. Sentido de comunidad. Educa a tus hijos no en la individualidad, si no pensando en el otro. Que el niño se vaya haciendo consciente que sus acciones tienen repercusiones positivas o negativas en los demás.
  2. Los errores son oportunidades de aprendizaje. Cada error que comete el niño le estará dejando una valiosa enseñanza. Ayúdalo a crecer cuando se equivoque en lugar de castigarlo por la falta cometida.
  3. La amabilidad y la firmeza. Con ello practicamos el respeto mutuo y la no violencia. La disciplina positiva es favorable a establecer límites en los niños, con firmeza pero al mismo tiempo con amabilidad.
  4. Animar en lugar de alabar. Es mejor decirle a tu hijo frecuentemente que se ha desempeñado bien, en el lugar de alabarlo diciéndole que nadie es mejor que él y premiarlo cada vez. Animar, fortalece su confianza y consolida su autoestima. En tanto que las alabanzas lo vuelven inseguro y necesitado del reconocimiento y aprobación de los demás para asegurar su valía personal.
  5. Conoce la creencia detrás de la conducta de tus hijos. Aprende a reconocer lo que tu hijo te quiere decir a través de su comportamiento; llámense gritos, berrinches, silencios, quejas y otros. Trata de buscar la forma más pacífica y adecuada para atender sus necesidades. Mientras más pequeños son los niños, menos recursos tienen para saber expresar adecuadamente sus emociones y sentimientos. ¡Ayúdalos!

La disciplina positiva no es punitiva, no utiliza el tiempo fuera como medio disciplinario. Tampoco utiliza los premios y los castigos, ni las alabanzas. Utiliza al mínimo las consecuencias, porque en muchos casos los padres confundimos los castigos con las consecuencias.

La diferencia entre Consecuencia vs. Castigo, es que el castigo lo impone el adulto, mientras que la consecuencia será el resultado natural de la falta cometida. Por ejemplo; si salgo de casa sin un abrigo, la consecuencia natural será que tendré frío. Los castigos se enfocan en el pasado, mientras que las soluciones en el futuro.

“El hacer sentir mal a un niño no asegura que se portará bien más adelante”.

“Un niño necesita aliento así como una planta necesita agua”.

Todos merecemos ser tratados con la misma dignidad y respeto.

Por lo tanto, lo que más diferencia a la disciplina positiva de todas las demás corrientes, es que la disciplina positiva no utiliza castigos. Busca que los niños puedan usar su poder de manera constructiva y los involucra para que desarrollen su auto disciplina a largo plazo. Les enseña cortesía, no violencia, empatía, amor propio, derechos humanos y respeto por los demás.

Comparte estos consejos con tus amistades que tienen hijos.

More in EDUCACIÓN